A menudo se habla de la importancia de una protección completa contra el agua y el polvo, especialmente en sectores donde la higiene, la seguridad y la limpieza son requisitos fundamentales, como en la industria alimentaria y de bebidas, en la farmacéutica o en entornos industriales difíciles, donde un cuadro eléctrico puede incluso llegar a sumergirse.
Por lo tanto, durante la fase de diseño es esencial comunicar con precisión los requisitos ambientales, especialmente cuando se requiere un alto grado de protección IP.
Pero cuando se habla de IP66 e IP67, ¿conoce realmente la diferencia y cómo estos requisitos pueden afectar al rendimiento y los costes de su instalación?



